La migración es uno de los asuntos clave del Siglo XXI que se ha convertido en un componente esencial, inevitable de la vida económica y social de cada país y región. Prácticamente ningún país y ninguna región del mundo, escapa de las dinámicas de la migración o puede mantenerse ajeno a sus consecuencias.
Por su posición geográfica y estructura socio-económica, México juega un triple papel en la migración internacional: es país de origen, tránsito, destino y retorno de migrantes. Según la Organización Internacional de las Migraciones, México es el principal país de emigración del mundo, con 10.1 millones de personas viviendo en el extranjero, que representa alrededor del 10% de la población total del país (1). Nuestra frontera norte es una de las más transitadas del mundo, somos el tercer país receptor de remesas del planeta, después de la India y China, según datos de la organización Sin Fronteras, IAP (2). Una migración menos cíclica que va en búsqueda de un medio económico para vivir; despoblamiento de comunidades rurales, aumento de la migración de mujeres y niños, violación de los derechos humanos y criminalización de los migrantes, deportación y retorno a un país que en muchos aspectos les es ajeno, son las diferentes caras de este fenómeno al que no se le puede ‘dar la vuelta’ e ignorarlo.
Ante esto es importante ver cómo encauzar el fenómeno migratorio eficazmente a fin de alentar sus repercusiones positivas y atenuar sus efectos negativos. Fortalecer a los migrantes como actores políticos y sujetos de derechos; fomentar el diálogo intersectorial de gobiernos, sociedad civil y sector privado; trabajar en las comunidades de origen y destino para generar tejido familiar y social, son acciones que pueden contribuir a concretar el potencial positivo de la migración en términos sociales, económicos y políticos.
Desde hace cinco años, el ITESO realiza actividades para conocer y colaborar con otras organizaciones que atienden a las personas que migran dentro del país o que lo atraviesan desde Centroamérica con la intención de llegar a los Estados Unidos.
Como parte del trabajo se participa con Albergues y Casas de Atención a Migrantes, en donde a través de Proyectos de Aplicación Profesional (PAP) se apoya atendiendo sus necesidades; también se llevan a cabo diversas investigaciones para profundizar el conocimiento del problema. Por otra parte, existe la colaboración con la Red del Servicio Jesuita a Migrantes de México, organismo en que también participan las otras universidades del Sistema Universitario Jesuita.
Las instancias que trabajan en el Programa de Migrción del ITESO son: el Centro de Investigación y Formación Social, el Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos y el Centro Universitario Ignaciano.
Si te interesa colaborar en este programa acércate al Centro de Investigación y Formación Social, Edificio Ñ, planta baja, con Sofía de la Peña o Iliana Martínez, o escribe a sus correos msofia@iteso.mx, ilianamtz@iteso.mx.
1 Citado en el documento “Observaciones preliminares de la relatoría sobre derechos de los migrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a México”, Cd. de México, Agosto 2011.
2 “Cambiando perspectivas: de la gestión de flujos hacia la construcción de políticas de migración con enfoque de desarrollo”, Coordinadora Sin Fronteras, IAP, 2008.