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Presentación
El contexto actual se caracteriza por el enorme avance de la ciencia, la tecnología y su poder sobre la vida humana, los cambios de sentido y el cuestionamiento de las tradiciones, una concentración de riqueza y poder que excluye a la mayor parte de la humanidad. Todo ello ha generado desorientación, pero también el desafío de buscar nuevas comprensiones de la vida social y humana. Las prácticas y formulaciones científicas, morales o religiosas no alcanzan por sí solas a dar ubicación y sentido. Más que nunca, la orientación de la vida humana supone la capacidad para analizar situaciones desconocidas en el pasado reciente, para desentrañar los problemas e ir a la raíz de las motivaciones humanas, para la reflexión profunda y crítica creativa que permita situar el alcance, límites y valor de la ciencia o la tecnología y las posibilidades de nuestros sistemas valorales, legales, políticos, etc.
En este contexto, esta licenciatura se constituye en un espacio que forma profesionales con la habilidad, conocimiento y práctica necesarios para generar nuevas propuestas de sentido, modelos y proyectos de humanización en diversos ámbitos de la vida; profesionales en una búsqueda que supere el pesimismo generado por situaciones inhumanas; profesionales que descubren críticamente sentidos complexivos para los proyectos personales y sociales, que contribuyen en el esfuerzo intelectual por la construcción de una sociedad más fraterna, justa y democrática con motivaciones para vivir y convivir; profesionales que promuevan el cuestionamiento y re-teorización de los marcos conceptuales actuales, así como de las estructuras sociales, políticas y económicas que impiden las búsquedas y proyectos de una sociedad más humana.
La licenciatura es un esfuerzo serio para formar profesionales críticos, creativos y propositivos capaces de descubrir, analizar y aprovechar las características y posibilidades radicales de la realidad actual.
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